Hay momentos en la vida que nos exigen más que resistencia; nos exigen volver al origen.
Desde hace un año, he ido aprendiendo que el amor propio no es un destino, sino un jardín que se cultiva a diario. Mi proceso personal me ha enseñado que, aunque el entorno cambie, nuestra conexión con lo divino y nuestra verdad interior deben permanecer intactas.
Me despojé de casi todo mi oro y mis diamantes, incluso de aquellas alianzas de matrimonio que yo misma hice con mis manos y que un día prometieron eternidad, para transformarlo en el sustento y la fuerza necesaria para levantarme yo y, sobre todo, para levantar a mis hijas.
De ese despojo, solo una pieza permaneció conmigo: mi pulsera de oro de 18k y esmeralda.

No la conservé por vanidad, sino por supervivencia espiritual. El oro representa para mí conexión divina y protección; la esmeralda, una promesa de renacimiento y claridad. Mi pulsera de la colección Amäy se convirtió en testigo silencioso de mis noches más apagadas y de mis mañanas de victoria y fuerza. Es mi amuleto, que me recuerda que mi valor, al igual que el del oro, no cambia ni se oxida por las circunstancias.
Por eso, Love Blooming no es el lanzamiento de una nueva colección. Es una invitación a valorar lo que ya es.
En mi tienda, está a disposición mi stock de joyas en oro de 18k con una intención diferente: que cada pieza que elijas lleve impregnada esa energía de resiliencia. Que sepas que llevas puesto algo que simboliza la capacidad de volver a empezar
Y hoy sé que ninguna mujer florece en soledad. Mi jardín volvió a tener vida gracias a las que no me soltaron:
Aura, Ana Isabel, Adriana D, Adriana Y, Damy, Ray, Ambar, Maigua, Maru, Nebraska, Melisa, Yelin, Michelle, Marisela, Mirla, Cecil, Rita… y todas las que han caminado a mi lado.
Gracias. Por las risas que sanan, por los vinos y cafés compartidos, por las oraciones y, sobre todo, por la verdadera amistad: esa que sostiene, que escucha y que nunca invalida lo que más duele. Ustedes son mi refugio.
Hoy avanzo conectada con mi esencia y mi arte, creando desde la gratitud y la consciencia.
Florezcan, amigas. Florezcan todas siempre, pase lo que pase; aquí estaré para ustedes. Para ustedes les deseo un Happy Galentine’s Day.
Sine finibus. (Sin límites). Semper ad meliora. (Siempre hacia cosas mejores).
Con gratitud y luz,
Johana Hurtado Cisnero.
